Mesa para uno – por Hugo Muralles

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  • Me ofenden las páginas en blanco contenedoras de verdad
  • The Gathering pateaba muchos traseros
  • Le tengo terror al Hugo sin miedos
  • Deseo pertenecer

Es atrevido de mi parte llamar a lo siguiente restauración pero de acuerdo a la RAE cumple con la definición. Es una fotografía de mi madre que estaba guardada de la forma más inadecuada posible y en los últimos años su desgaste había sido mayor.

En la fotografía descubrí que tenía un mechón/fleco que no se alcanza a ver en la original, sobre todo por el desgaste que tenía la foto justo en esa área.

En lugar de usar un scanner, le he tomado una fotografía directamente con la mejor iluminación que he podido improvisar, aún así fue necesario hacer algunas correcciones de luz posteriores.

Dentro de las cosas que debí asumir es que había un cielo/nubes de fondo, por el encuadre que pueden ver en la original (a la izquierda) Recuperar el detalle de los ojos, la nariz y los dientes fue lo más complicado, en ese orden. Los ojos son una gran deuda, si llego a tener más experiencia/paciencia con esto seguro será el área al que me dedicaría en una siguiente oportunidad. El árbol no era prioridad.

El vestido me pareció precioso (que me contaban, siempre los hacía mi abuela) y la posición de las manos me indican cierta emoción/inquietud propia de la edad, creo.

Aún no tengo la historia completa de la fotografía, quién la tomó, la fecha, el lugar y si había alguna razón especial. Me gusta como primer intento, igual y no será la primera vez que haga algo con ella.

Deseo seguir haciendo esto. Si alguien lee y tiene una fotografía en un estado similar y puede confiarme la original no duden en hacerlo, pueden escribir a hugo@muralles.net. También podrían enviar directamente un jpg pero el primer caso sería ideal.

La noche de hoy, leyendo feeds atrasados me encuentro con un texto precioso que escribió la periodista Dina Fernández en su blog:  (leer post completo en una nueva ventana)

…aquí mueren 20 Facundos todos los días. Ojalá esta muerte nos obligara a revalorar la vida en sí misma, a recuperar el asombro ante el milagro –no sólo biológico, sino cósmico—que significa cada una de ellas: el triunfo de una chispa, un fosforazo, ante el oscuro silencio de la nada.

Me hizo sentir solo, pequeño, vértigo.  (Luego recordé una línea de la película Heat que decía más o menos así:  No me siento solo porque estoy solo.  Pero no es más que un dato curioso y deseo dejar constancia de cómo las ideas van apareciendo)

Entonces recordé que no era la primera vez que me sentía así.  La segunda de esas veces sucedió una mañana que recuerdo gris y ya no lo atribuyo al clima.  Guardaba la loción en mi mochila minutos antes de bajar del bus hace ya, varios años.  La guardaba porque olvidé dejarla en la casa y no se suponía que estuviera en mi bolsa..

No pasaban ni cinco segundos de lo anterior cuando tres jóvenes me ofrecieron un intercambio que, sinceramente me pareció justo:  La vida a cambio del celular.  Pensaron que guardaba un celular; digo jóvenes pues estoy seguro no eran más que un par de años mayores que yo. La calle endurece, amarga las facciones y por lo visto el alma)

El primero, frente a mí, llevaba un sudadero rojo; no había más color para ver.  El segundo, sentado a mi derecha, establecía las condiciones y hacía alarde de su ya acostumbrada indiferencia al accionar el gatillo, sus palabras también parecían ser lo último que escucharía.  El tercero de ellos, sentado en el asiento de atrás sólo registraba mis vacías bolsas y era lo último que se me estaba permitiendo sentir.

Es un intento por apalear el vulgar e insignificante final que veía venir, mi mente parecía volar en busca de algo que valiera la pena ser visto… ¿Qué conocía por aquellos días que mereciera ser acarreado con tal prisa y fuera digno de ser contemplado?  (como si tuviera todo el tiempo a mi disposición) intentaba recordar algo que haya sido suficiente como para dejarse llevar… ¡sonidos!.  También estaba en busca de caricias en algún rincón del tiempo con una angustia desconocida para mí hasta ese entonces.   Todo entraría a este último, improvisado y pestilente listado que recuerdo ya entre grises y blanco.

Había nada.  Eso era todo.  Poco sabía yo en esos días que no sería lo único que haría falta, va quedando más claro.  Los mantengo informados.

…si tenés que recoger la basura o llegar temprano al colegio.  ¿Por qué la sociedad consintió la desigualdad?

El título sólo ayuda a expresar un poco, no totalmente, cómo me sentí al pensar un buen rato en el tema.  ¿De qué peso estoy escribiendo?  De los mensajes de división, clasismos, los buenos y los malos, los héroes y los mortales…  de por qué no saludo al brocha pero si al licenciado.

Es inevitable pensar en la responsabilidad de los que tienen las opotunidades, pero dejo la idea anotada en lo que cierra y se desarrolla en donde le toca.

Hace unos días terminé con “Derribando Murallas” la experiencia superó todo lo que esperaba desde el inicio.  La pasé muy bien, me divertí y aprendí mucho en el camino.  Empezó como eso: aprendizaje, pero me estoy quedando con más de lo que esperaba de cada una de las personas con las que me logré reunir.

Ya escribí un poco de los criterios de elección, recibí varios “no” algunos “creo” y varias personas se quedaron pensando… pero había que terminar.  Con toda seguridad puedo decir que obtuve las fotografías que estaba buscando y en ese sentido no podría estar más contento.

Cada persona debía contar algo que sorprendiera, algún miedo o el momento en el que fueron felices.  Y eso inevitablemente te lleva a hacerte otras preguntas, quisiera pensar que es la adecuada para cada uno.

“Hay que apostar a la experiencia” ¿por qué? vale el esfuerzo, porque es lo único que al final vas a recordar, probablemente uno o dos detalles pero, lo que trae la repetición de cada acto no es el placer de las primeras experiencias, es… vulgar repetición, hay que “deleitarse” según Rudy :)

Hasta el “muchá” tenía una razón de ser, producto de otra conversación que tuvimos con Rudy y Penados hace unas semanas y se llegó a la conclusión que el guatemalteco -en general- esta avergonzado, lo podemos ver en la forma de hablar en los medios nacionales, no somos nosotros los que estamos reflejados, en la calle, si vas a una empresa, menos guatemalteco mejor.

He realizado una pequeña recopilación en video con las ideas que me parece, transmiten la esencia del proyecto:

Ya hay proyectos nuevos de fotografía que seguro estaré publicando aquí, ha sido emocionante lo que va del 2011 :)
Gracias a Iván por andar haciendo preguntas “raras y locas” por las ideas antes y durante el desarrollo en todo esto y a todos los que participaron son la onda de verdad muchá :)

Adriana es inspiración y paz pura. Se contagia. Nos reunimos en La Universidad de San Carlos de Guatemala para tomar la fotografía y aprovechamos a caminar por la USAC, el recorrido por las facultades estuvo buenísimo :-)

Aprovechamos a comer un algodón de azúcar (cosa que personalmente no hacía desde hace años) de lo anterior no hay fotografía, prueba suficiente de lo alegre e interesante que estuvo la conversación.

Platicamos de la inseguridad en la que vivimos y cómo eso limita a mucha gente cada día.  De nuestros miedos, sueños, el tiempo y la forma tan particular que tenemos de recordar.

Ha sido la primera persona del grupo que me pide la cámara e invierte los papeles u_u xD …también descubrió la trampa metodología en las preguntas y en el desarrollo de las mismas xD y conocí el lugar secreto de lectura, cerca de la biblioteca, en sus años de universidad :)

Leonard Cohen en la introducción de Anthem hacía la siguiente reflexión: “Somos privilegiados al poder reunirnos en momentos así cuando el mundo esta lleno de tanta oscuridad y caos” hoy no me sentí muy distante de la idea anterior y la gratitud te invade de una forma distinta, no fue un día cualquiera.

Con el buen Iván, nos sobran temas y nos falta tiempo.  Cada charla se aprovecha mejor que la anterior.  El día de ayer nos reuníamos en el Museo Miraflores para dar una vuelta y ponernos al día.

Últimamente, el tema que nos ocupa no es tan fácil pero es interesante.  Tomarle el pulso a la sociedad lanzando ideas al aire y no tan al aire puede ser divertido.  Misión cumplida :)

¡Visitá la foto y comentá!

La fotografía de Gabriela no podía ser en otro lugar, llegué buscando un foto y la encontré. El escenario era genial, el parque central en la zona 1 de la capital guatemalteca, la fuente y la catedral de fondo eran perfectas.

Platicamos del temor al iniciar en algo nuevo, hacer lo contrario de lo que siempre te han dicho, de Herbie Hancocksolfegios y Erroll Garner, revelaciones y experiencias… las nuevas y las que ya conocemos, la costumbre, la rutina y el problema de acomodarse, el trabajo, los horarios y cómo eso no es siempre igual a éxito que te venden todos los días.

Después del helado compramos una tarjeta a alguien que se acercó y lo primero que preguntó fue -muy amable- “¿Cómo están?” …que conveniente :-)  (busqué alguna que no mencionara a Dios XD sin mucho éxito, pero me decidí por una)

Terminamos en el portalito, había marimba, almorzamos y aprovechamos a seguir la conversación, platicamos de la gente que nos inspira, de disfrutarse lo que estas haciendo, sonreir en el camino, lo importante que es reconocer el éxito de alguien más y cómo eso te permite crecer, no sólo competir porque si (otra cosa que te venden todos los días)

Me despedí de Gabriela en la renovada ¿plástica y nostálgica? sexta avenida, con la seguridad total de haber aprovechado esa tarde.