Los adjetivos posesivos que acompañan la presentación del ser que es apreciado desde siempre me parecieron contradictorios, faltos de respeto que uno creería queda implícito en el deseo manifiesto por compartir un espacio y tiempo que se hace evidente al momento de introducir a la persona. Nadie está obligado por un tercero.
Tenía algún tiempo de no pasarla tan bien con un disco. Y es el caso de Ballad Of The Broken Seas y Sunday at Devil Dirt, del 2008, los dos con colaboración de Mark Lenegan.
Hoy, ella desconfía y esta cerrada a una realidad que no sea la propia, hay caras largas y ceños fruncidos por donde quiera que va. Las pocas mañanas en las que lo verde es realmente verde y el amarillo tiene vida hay una extraña sensibilidad para comprender en el momento lo que esta mal y por qué esta mal.
De lo contrario es una más, matando el tiempo como si se fuera a repetir, con la lejana esperanza que le dice que así será.