De Damas y Caballeros:

Muchá, no soy feminista y probablemente jamás lo seré.  Me ganó el contexto, soy un producto cultural, cada vez lo sé mejor y hace ratos lo decía para mis adentros, me disculpo con el multiverso, me latigo en pasados generales y en otros más bien específicos, costrosos.

También me perdono y busco reconciliación.

No es que conozca mucho del feminism pero cada vez quiero escuchar más y a veces menos, no se crean.  Esto me lleva a buscar estas voces, regreso a ellas constantemente como quien rastrea ideas de apertura e igualdad.  Más abajo les dejo esas recomendaciones, antes un cortometraje:

Ya no hay caballeros

Ahora que en la Ciudad de Guatemala tenemos muestras de un transporte público más o menos eficiente, con buses ecológicos, articulados, con un viejito simpático que nos cuenta secretos de la ciudad mientras llegamos a nuestro destino y toda la cosa -hablo del Transmetro- los usuarios tenemos una indicación clara para seguir:  Deje salir antes de entrar.  No hay excepciones en dicho letrero.  Desde luego, el sentido común, que de común no tiene nada: estará ingresando una persona en silla de ruedas o sin ella y tantos casos más verdad ustedes; por supuesto, vamos a auxiiliarle, al que lo necesite pues.  Aún así, sería conveniente dejar salir antes de asistirle.

Dejar salir antes de entrar a las unidades es lo más eficiente para todos.

Ya, adivinaron, salí antes y no dejé entrar primero a tres señoras.  Tres señoras que disponían un ingreso apresurado y violento a la unidad ecológica, articulada, con el viejito simpático que nos cuenta secretos de la ciudad mientras llegamos a nuestro destino y toda la cosa.

Una de ellas, la más grande y entrañable, con la que tuve el encontronazo y titubeo al salir primero, sintió la necesidad de vocalizar con un dolor añejo, melancólico y apolillado:  Ya no hay caballeros.

Las hay todavía, señoras en las calles de la ciudad, esperando a un caballero o la falta de este, para así anunciarlo con el dolor o la victoria del caso.

Si esta señora no fuera la misma que va corriendo de regreso a su casa para atender al marido, al hijo, yo sería un caballero.  Si esta señora no fuera la misma que enseñará a su hija cómo servir a “los hombres de la casa”, a darles más comida porque los señores no pueden levantarse, ya ni hablemos de lavar el maldito plato, yo sería un caballero.

Parafraseando a Rose McGowan: dejen salir primero, tranquilamente, sigamos esa recomendación y yo sería su puto caballero.  You wanna play, let’s go.

Feminist Fridays by Marina Shut Up

Me gusta cómo se expresa Marina, me gustan las ideas.  Colabora con otros sitios y en general siempre hay referencias de actualidad.

Feminist Fridays

Broadly

Vice recién nos presentó Broadly y ya es nuestro nuevo canal de Youtube favorito.

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Stuff Mom Never Told You

Tengo ratos de conocer este canal, seguro es el más ligero en apariencia para empezar, el sentido del humor ayuda.  Nos ayuda.
Stuff Mom Never Told You

La mención honorífica es para Emy, su canal es variado: yoga, sexualidad, vegan, vida saludable.

Dios la bendiga.

La conclusión, ya quisiera yo una.  Las conclusiones se escriben todo el tiempo.  Solo hay que estar atentos.

El buen Iván me compartía hace unos días un artículo sobre la calidad de la educación universitaria y el evidente conformismo que reina en los salones de clase. Resalta la insistente comparación con lo que ha sucedido en Chile. Entonces, llegó a mi mente la siguiente idea que he de compartir con ustedes ¡oh! distinguidos lectores:

Recuerdo en mis días universitarios (incompletos aún) que algunas cuatas tenían claro que uno-que-otroLic.” era un patán o huevón (algunos las dos cosas) pero seguían asignándose clases con ellos porque “era más paja”.

Así pues, no tengan pena, ya viene nuestro despertar. Como dijo el sacerdote Reginald Foster que parece tener criterio propio: Sólo tenés que vivir y morir con sus ideas estúpidas.

Y es que también va’ustedes, quién quiere ir a recibir clases con gente mediocre que apesta a cigarro como lo hacen las esquinas de la casa de estudios.

No esperen más positivismo cuando terminé de ponerme al día con 5to Poder y Plaza Pública.
Gracias.

Una señora caminando aprisa a mi derecha se dirige a su hija de unos diez años con falsa y putrefacta autoridad:

– Apúrese, su papá tiene hambre.

Y así, el traslado de ideas.

La primera parte de los experimentos sociales se publicó en otro lugar pero, el segundo de ellos tenía que ver con sonreir en la calle, a “extraños” y cuando lo hice, resultó ser una experiencia agradable. Un par de muchachas, señores y niños devolvieron la sonrisa en pasarelas y buses. No se trata de reír porque sí, sólo si hay una razón, queremos mantener la autenticidad.

Luego de eso tiene cierta gracia salir y ver a la cara a la gente, buscar el rostro, verlos a los ojos. Es fácil hacerlo con la gente que no conoces. Si algún grupo está tocando veo más a la gente que a la banda. Tomar 300 fotos y regresar con 3. Rudy me arruinó la cabeza. La poesía está en la calle, no se escribe en otro lado. ¿Me consta? Sí. ¿Lo he visto? También. Salga y búsquela. Ya.

…si tenés que recoger la basura o llegar temprano al colegio.  ¿Por qué la sociedad consintió la desigualdad?

El título sólo ayuda a expresar un poco, no totalmente, cómo me sentí al pensar un buen rato en el tema.  ¿De qué peso estoy escribiendo?  De los mensajes de división, clasismos, los buenos y los malos, los héroes y los mortales…  de por qué no saludo al brocha pero si al licenciado.

Es inevitable pensar en la responsabilidad de los que tienen las opotunidades, pero dejo la idea anotada en lo que cierra y se desarrolla en donde le toca.