No me reconozco: Estoy viendo la UFC

Imagen de Paul Crock/AFP/Getty Images

Tenía en el radar la pelea: UFC 193, para los entendidos. Este es el gran crédito que le dan a Ronda Rousey: haber logrado que gente como yo se entere del evento, de la UFC, que uno lo quiera ver, lo quiera pagar y comentar. Algo pasó ese día y lo había olvidado, por suerte recordé a tiempo, varias horas antes. Era casi media noche en Centro América, en Australia era ya la madrugada del 15 de noviembre. Que hora tan rara e incómoda para pelear, pienso para mis adentros, como el eremita que soy.

Antes de comprar el Pay Per View: si Ronda gana van a ser 30 segundos muy caros, reflexionaba, con la tarjeta en mano. Tembloroso, como un suicida, como un pusilánime. 
Ví una o dos peleas previas y entonces inició la presentación del evento principal: Ronda Rousey vs Holly Holm. Todo bien orquestado, con intención y cadencia. Emocionante. Si hace falta una razón más para ver estos eventos es la producción.

El primer round lo ví tenso y los ojos bien abiertos. Ya se veía venir el desenlace, Holm estaba conectando todos los golpes y había daño visible. El segundo round: con la boca abierta. Contra todos los pronósticos Holly Holm estaba dando un gran espectáculo.

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Jacques-Louis David

If you don't believe you can win you've already lost. - Holly Holm