Sabía que no llegaría a tiempo a mi destino desde que el taxista decide poner en la radio música cristiana, luego de hacerle saber el recorrido y el tiempo del que disponía para llegar al mismo.

 

El buen Iván me compartía hace unos días un artículo sobre la calidad de la educación universitaria y el evidente conformismo que reina en los salones de clase. Resalta la insistente comparación con lo que ha sucedido en Chile. Entonces, llegó a mi mente la siguiente idea que he de compartir con ustedes ¡oh! distinguidos lectores:

Recuerdo en mis días universitarios (incompletos aún) que algunas cuatas tenían claro que uno-que-otroLic.” era un patán o huevón (algunos las dos cosas) pero seguían asignándose clases con ellos porque “era más paja”.

Así pues, no tengan pena, ya viene nuestro despertar. Como dijo el sacerdote Reginald Foster que parece tener criterio propio: Sólo tenés que vivir y morir con sus ideas estúpidas.

Y es que también va’ustedes, quién quiere ir a recibir clases con gente mediocre que apesta a cigarro como lo hacen las esquinas de la casa de estudios.

No esperen más positivismo cuando terminé de ponerme al día con 5to Poder y Plaza Pública.
Gracias.

Jacque Fresco decía en Zeitgeist algo como que somos tan primitivos que no se dirá más que lo anterior de nosotros como especie/época en los libros de historia.  Pero aquí estamos.  Entonces:

Ya estaba algo sacado de onda ese día por la noticia que encontraba a minutos de almorzar, tenía meses de no tomar la prensa y ¿me pueden culpar?  Pero el tema de la dieta de información es para otro post.

Luego de hacer la foto anterior, se escucharon una serie de balazos y el comportamiento/reacción de la gente, incluso el mío es la razón de este post.   No soy experto en seguridad pero he estado varias veces en estas situaciones y me permito desmenuzar el comportamiento del hombre cuando su vida está en riesgo.

Primero:  Luego de escuchar las balas, se puede tener una idea de dónde vienen, muchas veces equivocada si no hay contacto visual, pero en lo que nos enteramos…

En ese momento me encontraba en la sexta y novena calle, suponía que las balas venían desde la 7 Av. y algo así sucedía porque un par de personas corrían buscando la quinta avenida sobre toda la novena.  Es decir, corrían en línea recta buscando alejarse.

El par de personas que corrían dieron toda la impresión de estar involucradas, no lo hacían como para refugiarse, más bien escapando.  Un error si no tenés nada qué ver en todo eso, claro está.

Segundo:  Toda la gente se reunía en las banquetas a segundos de lo ocurrido, me pareció evidente que el 99% de ellos no sabía qué hacer y es que, claro… no lo enseñan, nadie lo dice.  De entrada, en la sexta está muy jodido con la cantidad de gente que llega ahora a caminar pero refugiarse en un negocio (algunos cierran puertas directamente) mientras estás en el suelo, parece ser la mejor idea.

Quedarse en la calle shuteando no es lo más inteligente.  Están en la línea de fuego, evíten las balas pedidas.

En GuatemalaDP publiqué una versión más romántica, indicando que la gente se mostraba preocupada y que su presencia se podía interpretar como indignación pero igual… al suelo maldita sea.  Sobre todo con los niños por la gran;  en pro de la inocencia.

De modo que en la sexta llega uno que otro extranjero sería ideal buscar un punto de referencia a medida que se alejan para regresar al mismo una vez la situación vuelva a la normalidad, nadie debería estar perdido en el sector a minutos de una balacera.

En Guatemala, por lo menos, no esperen a la policía o que ésta resuelva o se haga presente, nada de eso.  Ponerse a salvo sería su prioridad y no hay más responsables que ustedes mismos.

Por último: Hasta que no estás en una situación así no se te hace un nudo en la garganta y la conciencia total de la situación que se vive es real, ¡mierda! es verdad que hay gente que no encuentra valor en la vida.  La indiferencia y deshumanización es abrumadora.  En México tienen esta extraña pero útil capacidad de resumir momentos en una frase:  Te cae el veinte.

Como decía el buen hombre Chögyam Trungpa Rinpoche Ahora es definitivamente ahora refiriéndose a la realidad, a cómo interactuamos y respondemos ahora, en este momento, mientras lees éstas líneas.  Y ahora, pues me voy a la calle.

Vivos los quiero.

– ¿Qué es la primera comunión?
– Recibir el cuerpo de Cristo… y su sangre.
– Pero ¿en dónde está él?
– En una galleta.

No hay maldad en el corazón de los niños.
El catolicismo, añejado, inicia el andar de la culpa.