Carmen lee y dice:

Estoy yendo de atrás para adelante
Ay, qué bonito se siente ir de atrás para adelante
Es lo contrario de ir rápido, ¿no?

Caminar de espaldas es fantástico porque dejas el ojo libre
El ojo no se va fijando dónde vas a pisar
Es el ojo del poeta el que va caminando de espaldas
Ciego al mundo de atrás
Y mirando al mundo por el que acaba de pasar

Carmen Boullosa en Casa de América.