We’re the regulators that de-regulate

El buen Iván me compartía hace unos días un artículo sobre la calidad de la educación universitaria y el evidente conformismo que reina en los salones de clase. Resalta la insistente comparación con lo que ha sucedido en Chile. Entonces, llegó a mi mente la siguiente idea que he de compartir con ustedes ¡oh! distinguidos lectores:

Recuerdo en mis días universitarios (incompletos aún) que algunas cuatas tenían claro que uno-que-otroLic.” era un patán o huevón (algunos las dos cosas) pero seguían asignándose clases con ellos porque “era más paja”.

Así pues, no tengan pena, ya viene nuestro despertar. Como dijo el sacerdote Reginald Foster que parece tener criterio propio: Sólo tenés que vivir y morir con sus ideas estúpidas.

Y es que también va’ustedes, quién quiere ir a recibir clases con gente mediocre que apesta a cigarro como lo hacen las esquinas de la casa de estudios.

No esperen más positivismo cuando terminé de ponerme al día con 5to Poder y Plaza Pública.
Gracias.